Sólo se escuchaba el andar de mis pies, acompañados de el sonido de mís pasos y zapatos un poco sucios, estaba la calle aún cubierta de esa brisa qué dejó la lluvia. Y de nuevo recordé aquélla y peculiar noche 🌃. Era parecida a está noche. Excepto los ruidos de aquella vez.
El mismo pensamiento y la misma mujer, qué ronda mis sueños y despiertos deseos de verle otra vez.