En pensamientos absurdos e iluciones tardías.
Debajo de mi piel se encuentran hetilicos momentos y somnolientos movimientos.
Me escucho al pensar y la voz no pertenece a mi inventario.
Pareciera que alguien más me dice que debo plasmar.
Si alguna vez pasas de nuevo por mis recuerdos. Asegúrate de hacerte notar.
No me caería nada mal un poco de cordura. Esa que solo tú sabías mostrar.
Tras los vidrios que eliminaste de tu inventario. De esos que quizá con el tiempo vuelvan a brillar ante el sol.
Te pido recuerdes mis momentos junto a los tuyos.
Aquellos que formamos desde el corazón.