No había ruido en las calles
Me pareció extraño, incluso la calma y el silencio se hicieron más agudos.
No percibí el aroma, el frío hace que todo esté encerrado y me desconecta de la realidad y rededor.
Por un momento algo me hizo moverme, salí al pasillo esperando escuchar bullicio.
Giré mi cabeza con duda y me percate de algo extraño. Ese fresco viento que si paseaba lento me hacía sentir en la piel algo que me movió hacia el cielo y en ese momento me di cuenta que el suelo estaba mojado. Ese patio era más rojo que otros días.
Unas partes eran rodeadas por objetos que daban a entender que no era mucha la lluvia pero si dejaba ver qué iba comenzando.